El departamento de urgencias pone la resiliencia a prueba
La cultura de la mayoría de los servicios de urgencias se caracteriza por un entorno de alta presión y ritmo acelerado que depende del trabajo en equipo, la comunicación, la toma rápida de decisiones y la adaptabilidad para optimizar la atención al paciente.
En tales condiciones, es común que haya ineficiencias, soluciones alternativas y remedios improvisados que se convierten en una forma de "desviación normalizada" para compensar las deficiencias en el trabajo en equipo y en los sistemas.
La simulación, clave para la mejora de la atención al paciente de urgencia
Al aplicar métodos de mejora de la calidad, la simulación de pacientes reúne a los equipos del servicio de urgencias para el proceso de resolución de problemas y les permite identificar inconvenientes, probar soluciones y medir resultados sin poner en peligro a los pacientes reales.
Los equipos pueden simular situaciones de alta complejidad, descubrir las debilidades propias y las del sistema y mejorar los procesos. Este enfoque colaborativo mejora la calidad de la atención, la eficiencia y el desempeño bajo presión.
