El caos en medio de una emergencia puede ser compensado por el mando y la coordinación. Los líderes designados, los roles y responsabilidades definidos, y una comunicación adecuada ayudan a los equipos a mantenerse enfocados y tomar acciones significativas hacia un mismo objetivo.
La simulación brinda la oportunidad a los proveedores de atención médica de desarrollar estas habilidades juntos, en lugar de hacerlo de forma aislada dentro de su propia disciplina. Reunir a un equipo desconocido puede proporcionar práctica en:
- Transferir pacientes
- Navegar por una sala o pasillo abarrotado
- Informarse mutuamente
- Solicitar y administrar medicamentos
- Habilidades de comunicación en bucle cerrado
- Ponerse equipo y ropa de protección personal
El entrenamiento en simulación multidisciplinaria puede transferirse eficazmente al entorno clínico, incluso en emergencias cuando se añaden nuevos miembros al equipo y los pacientes comienzan a superar en número a los proveedores de atención médica.5
También vale la pena considerar el impacto psicológico que puede tener un desastre en el equipo de atención, los pacientes y sus familias. El estrés, las emociones y el choque pueden afectar la atención general brindada a un paciente. Como medida de precaución, los hospitales pueden trabajar para reducir los errores en la atención al paciente reforzando la utilidad de la regla de los dos desafíos y las advertencias CUS (preocupación, incomodidad, seguridad).
En situaciones de alto estrés, es fundamental que los proveedores de atención médica se sientan empoderados para expresar sus preocupaciones entre ellos.