La simulación se utiliza a menudo como un término general, sin permitir matices en las modalidades de entrenamiento y los objetivos de aprendizaje. La realidad es que la simulación puede adaptarse a muchos estilos, necesidades y expectativas diferentes. En los departamentos de maternidad y parto, donde dos pacientes significan el doble de riesgo, vale la pena considerar la simulación híbrida (probablemente la modalidad más frecuentemente pasada por alto).