Centro de recursos para la COVID-19
Situaciones simuladas, procedimientos de seguridad y listas de verificación complementarios para profesionales de la salud.
Learn More
Cada año, la sepsis afecta a entre 47 y 50 millones de personas, y al menos 11 millones de personas mueren. La sepsis es una respuesta potencialmente mortal a la infección. Puede ser causada por cualquier tipo de infección. Puede provocar choque, insuficiencia orgánica múltiple y la muerte, especialmente si no se detecta a tiempo y se trata rápidamente.
El número de casos de sepsis está aumentando significativamente. La Global Sepsis Alliance informa que las hospitalizaciones por sepsis se duplicaron en los últimos 10 años. Y aunque la mayoría asocia la sepsis con infecciones hospitalarias, las encuestas internacionales estiman que entre el 20 y el 40 % de los pacientes con sepsis la desarrollan fuera de los hospitales.
La sepsis a menudo se diagnostica demasiado tarde, porque los síntomas clínicos utilizados para su diagnóstico, como temperatura elevada, aumento del pulso o la frecuencia respiratoria, o recuento de glóbulos blancos no son específicos. En los niños, los signos y síntomas pueden ser sutiles y el deterioro puede ser rápido.
Incluso una infección leve puede provocar sepsis. La sepsis es una afección común, pero poco reconocida. Esto se debe a la confusión que hay sobre los signos de la sepsis entre los pacientes y los profesionales de la salud, la falta de documentación de la sepsis como causa de muerte, las herramientas de diagnóstico inadecuadas y la aplicación inconsistente de las pautas clínicas estándar para tratarla.
![]()
Fiebre, temblores, mucho frío

Falta de aliento

Piel húmeda o sudorosa

Dolor extremo

Confusión o alteración del estado mental

Piel pálida o descolorida
Independientemente del entorno, prehospitalario u hospitalario, el factor crucial en la supervivencia del paciente es el tiempo: el tiempo que se tarda en el reconocimiento y el tiempo que se tarda en el tratamiento. El riesgo de muerte por sepsis aumenta hasta en un 8 % por cada hora que se retrasa el tratamiento.
La sepsis puede ser difícil de diagnosticar debido a su rápida aparición y a la superposición de síntomas con otras afecciones. No existe una prueba única para la sepsis, por lo que es fundamental aprender a identificarla y tratarla rápidamente. Los signos comunes de sepsis incluyen fiebre, temblores, dolor extremo, piel pálida o descolorida, somnolencia, confusión o alteración del estado mental, dificultad para respirar y falta de micción.
Hasta el 80 % de las muertes por sepsis podrían prevenirse con un diagnóstico y tratamiento rápido. El inicio rápido de intervenciones sencillas y oportunas, como líquidos intravenosos y tratamientos específicos para restaurar la circulación, puede reducir el riesgo de muerte. El tratamiento temprano de la sepsis no solo mejora la seguridad del paciente, sino que es económico, ya que reduce los días de cama en el hospital y en cuidados intensivos para los pacientes.
La capacitación a través de la simulación les permite a los profesionales de la salud diagnosticar y tratar la sepsis con precisión. El uso de situaciones simuladas para aprender a identificar la sepsis común y la grave, para reconocer la sepsis en pacientes de alto riesgo, para diferenciar entre la sepsis y otras afecciones, y para evaluar y tratar el choque séptico son algunos de los objetivos de aprendizaje de la capacitación a través de la simulación.
Una intervención clave del programa Saving Little Lives es un paquete de cuidados intensivos neonatales centrado en la sepsis.