¿Qué papel desempeña la curiosidad en una mejora de la calidad eficaz y cómo puede la simulación ayudar a las organizaciones a cultivarla más?
Dr. Brazil: “La curiosidad en este ámbito tiene que ver con el aprendizaje organizativo y con preguntarse: ¿cuál es aquí el problema real? Porque, como clínico, conozco muy bien esa mentalidad que pasa muy rápido a decir: ‘Creo que el problema es sencillo. Solo tenemos que hacer esto para solucionarlo.’ Y creo que, a veces, en la mejora de la calidad, nos adelantamos demasiado. Lo que la simulación nos permite hacer es recrear estos retos.
La curiosidad, en este caso, consiste en el aprendizaje organizativo y en pensar en llevar esa curiosidad a aquello que realmente nos aflige en el sistema sanitario.
Como clínicos, a veces nos apresuramos a buscar soluciones y arreglos sin comprender de verdad los problemas que tenemos.
Así que, si pensamos en la simulación como un lugar en el que recreamos muchas de nuestras interacciones de atención al paciente y podemos explorarlas—porque podemos hacerlo una y otra vez, podemos hacerlo cuando lo necesitemos, podemos hacerlo con distintos grupos de profesionales sanitarios... obtenemos una comprensión mucho más rica. Aportamos mucha más curiosidad al proceso.
Y eso significa que no nos lanzamos a crear soluciones que quizá no sean adecuadas para el propósito, y que no hayan sido probadas con esos clínicos de primera línea implicados.”